Suecia es el principal rival de España para el Mundial de Catar 2020

Suecia se presenta como el principal rival de la selección española en su camino hacia el Mundial de Catar 2022, en el que también se enfrentará a viejas conocidas como Grecia y Georgia y a una Kosovo a la que nunca se ha medido y con la que, en el aspecto sociopolítico, existen desavenencias diplomáticas.

Sin ser uno de los grupos sobre el papel más complicados de los que deparó el sorteo, tiene cierto peligro. Los rivales se caracterizan por la fortaleza del bloque. Pero también trae magníficos recuerdos. Con Suecia y Grecia, los dos rivales de mayor ránking, jugó España en la Eurocopa 2008 de Austria y Suiza, en la que inició su etapa más dorada al coronarse en la final de Viena ante Alemania.

El conjunto que dirige Janne Andersson será, curiosamente, rival de España en la fase final de la próxima Eurocopa y acude a esta fase con el aval de su condición de cuartofinalista en Rusia 2018, donde exhibió un bloque muy compacto y pegada.

No obstante, en la última Liga de Naciones, cuya fase final disputará el equipo de Luis Enrique Martínez, el cuadro nórdico ha sido último de su grupo, por detrás de Francia, Portugal y Croacia, con tan solo una victoria y cinco derrotas, y bajará a segunda categoría.

La gran incógnita en su futuro inmediato es si definitivamente Zlatan Ibrahimovic, la gran estrella sueca de los últimos tiempos, volverá o no a la selección, que dejó hace unos años y ahora ha dejado entrevés su intención de retornar, aunque depende también del seleccionador.

El veterano delantero afirmó hace un par de semanas que el primer paso lo tiene que dar Andersson. «Si me llamase, le respondería: dame tiempo, debo pensarlo. Pero debe salir de él. Porque si cree que soy demasiado grande, no estoy interesado. Si cree que puedo aportar algo, lo pensaría», aseguró en una entrevista al diario Aftonbladet.

Además de aquella cita de Innsbruck en la que una magnífica maniobra de David Villa al final selló el 2-1 y el pase de ronda, españoles y suecos también se han enfrentado recientemente en la fase de clasificación para la Eurocopa.

La Roja goleó en el Santiago Bernabéu por 3-0, con tantos de Sergio Ramos, Álvaro Morata y Mikel Oyarzábal, y en Solna igualaron a un tanto, con una diana salvadora al final de Rodrigo Moreno para neutralizar la de Marcus Berg, uno de los componentes del grupo de treintañeros dentro de un bloque veterano con algunas gotas de juventud, como la del punta de la Real Sociedad Aleksander Isak.

En total se han enfrentado quince veces, con siete triunfos de España, cinco empates y tres victorias suecas, la última el 7 de octubre de 2006, en la fase de clasificación para la Eurocopa, en Estocolmo, donde Suecia venció por 2-0 al equipo que dirigía entonces Luis Aragonés, cuando la Roja aún no había iniciado el despegue.

España se reencontrará con el cuadro heleno, al que no se medía desde la Eurocopa de Austria y Suiza 2008. Con la clasificación asegurada, Luis Aragonés formó un once alternativo, que venció por 2-1 tras remontar un gol de Angelos Charisteas con tantos de Rubén de la Red y Dani Guiza.

No obstante, no todos los recuerdos ante Grecia son buenos. España cayó en la previa de la Eurocopa de Portugal 2004 en la que los helenos sorprendieron a propios y extraños y se hicieron con el título.

Giannakopoulos materializó el 0-1 en La Romareda que complicó la vida al bloque que dirigía Iñaki Sáez y en la fase final, en Oporto Charisteas neutralizó el gol de Fernando Morientes para sellar el 1-1 y obligar a España a jugárselo todo ante Portugal. La derrota ante los anfitriones significó el adiós prematuro del conjunto hispano.

Hasta entonces España había ganado cinco partidos y empatado uno con Grecia, que vivió sus mejores momentos a partir de entonces pero de los que ahora parece distar mucho. Su mejor participación en un gran torneo fue llegar a cuartos en la Euro de Polonia y Ucrania 2012, que también ganó España, y los octavos en el Mundial de Brasil’14.

De hecho, no estuvo ni en Rusia’18 ni en la Euro de Francia ’16 ni se ha clasificado para la próxima, y en la Liga de las Naciones está en la tercera categoría y ha cedido ante Eslovenia, que es la que asciende.

Dirigida por el neerlandés John van’t Schip, Grecia busca recuperar su identidad y alcanzar resultados con la base de jugadores de los grandes clubes helenos y jugadores que militan en el extranjero, como por ejemplo el central Dimitrios Siovas, que esta campaña defiende la camiseta del Huesca.

En ese mismo grupo del novedoso torneo europeo estuvo Kosovo, una de las jóvenes selecciones del continente, cuya progresión es constante y, por lo tanto, es una incógnita peligrosa.

Llama la atención que Kosovo había caído teóricamente en el grupo A, pero al estar Serbia, por motivos políticos pasó al B, pero el Estado español no ha reconocido nunca oficialmente a Kosovo como país.

El único condicionamiento que tenía España en el sorteo por este factor era Gilbraltar. Pero por dicha negativa, la UEFA retiró el pasado año a la RFEF la organización del torneo clasificatorio para el Europeo sub’17, que se iba a disputar en Alcoy y Benidorm, y lo trasladó a Suiza.

La Federación kosovar es miembro oficial de la FIFA y de la UEFA desde 2016, aunque su primer partido amistoso autorizado fue en septiembre de 2014 (ante Omán). Su estreno oficial fue el 5 de septiembre de 2016, en la fase de clasificación para Rusia’18, ante Finlandia (1-1), y ganó su primer encuentro dos años después frente a Islas Feroe en la Liga de Naciones.

Su progresión fue palpable, tanto que solo cedió ante Inglaterra y República Checa en su grupo de clasificación para la Eurocopa 2020, pero se ganó el derecho a disputar la repesca al acabar primera de su serie en la Liga de Naciones, pero cayó ante Macedonia del Norte.

En la última edición de dicha Liga de Naciones fue tercera de su grupo, en categoría C, tras Eslovenia y Grecia con tan solo un triunfo y dos empates.

El técnico suizo Bernard Challandes tiene un conjunto con mucho orgullo, juego atrevido y hombres de entidad como Milot Rashica, del Werder Bremen, y Vedat Muriqi, del Lazio. Se avecina dura lucha.

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