Miquel Jaume: “Soy partidario de terminar la temporada cuando se pueda”

Miquel Jaume
Miquel Jaume

El presidente del Palma Futsal asegura que el club es partidario de terminar la competición por todo lo que hay detrás de los clubes pero siempre y cuando lo permitan las autoridades. La mayoría de clubes de fútbol sala quieren acabar. No se entiende que la RFEF los trate como un deporte no profesional. El Palma no ha hecho un ERTE, ni rebaja salarial y no se lo plantea si finaliza la competición.

La realidad que atravesamos en complicada para todos y muy incierta sobre todo lo que puede pasar a corto o a medio plazo. Es por ello que ahora lo importante es cuidarse, tener salud, cuidar a los familiares y tratar de estar tranquilos y ser pacientes a la espera de la situación vaya a mejor. Las autoridades sanitarias, como no puede ser de otra manera, son las que marcan el camino a seguir y las decisiones y restricciones que hay que tomar y solo ellas son las competentes a la hora de decidir como reiniciar la actividad cuando lo estimen oportuno. Es por este motivo que no hay lugar para que en el deporte se tomen decisiones precipitadas. Hay que trabajar en silencio, planificar diferentes escenarios, plantear opciones para cuando llegue el momento analizar la situación y tomar las mejores decisiones. En este sentido, sorprende y genera muchas dudas la decisión de la Real Federación Española de Fútbol de dar por finalizadas las competiciones del fútbol no profesional y del fútbol sala, cuando el fútbol sala es un deporte que debería considerarse profesional. Dicho comunicado contrasta con el sentir de la mayoría de clubes que son partidarios de esperar a ver cómo evoluciona la situación y plantear el mejor escenario cuando llegue el momento dado que hay muchos meses por delante y nadie sabe cómo va a evolucionar la situación. Es el sentir del club que ha manifestado su presidente, Miquel Jaume, en una rueda de prensa virtual con los medios de comunicación. “Todos estamos muy preocupados fundamentalmente por la salud y por superar esta crisis, que estoy seguro que se va a superar” y “nuestra postura la defenderemos desde el máximo respeto a las normas y decisiones que se adopten por parte de las autoridades sanitarias y políticas y nuestra postura se va a condicionar priorizando la salud por encima de todo” y asegura que “nuestra postura, siempre respetando las decisiones de las autoridades, es que se debe terminar la liga y terminar el playoff con la fórmula que se pueda. También entendemos que tomar una decisión a día de hoy es muy precipitado. Hay mucho margen. El escenario que se puede abrir en mayo, junio o julio es diferente. Hay que esperar a tomar una decisión definitiva a que se pueda levantar el Estado de Alarma pero siempre teniendo en la óptica que podamos volver a la competición”. Miquel Jaume apunta que “entendemos que en el momento que se levante el Estado de Alarma se podrá decidir si hay o no margen y cómo se puede hacer. A día de hoy, es muy precipitado y podría ser una muy mala decisión que puede afectar a todo que se decidiera dar por terminada una liga. Hay intereses y como presidente del Palma Futsal creo que es pronto para tomar una decisión y se tendrá que hacer dependiendo de la evolución de la crisis”.

La realidad es que “la postura de la mayoría de clubes de la LNFS es la de seguir la competición y terminar. La postura de la Comisión Delegada de fútbol sala de la RFEF no la sé pero parece que hay ciertas presiones para que se dé por finalizada y por eso nos meten en el saco del fútbol amateur. Si esta competición la siguiera gestionando la LNFS no sucedería esto. Por ahí está el primer problema que se tiene que clarificar” y reconoce sobre las informaciones que anuncia la federación que “nos preocupan las dudas y los mandatos, los cambios de criterio de la RFEF sobre las decisiones que puedan tomar para finalizar la temporada. Sinceramente creo que si la gestión hubiera seguido en manos de la LNFS estaría bastante resuelto y claro”.

El club tiene claro que ahora toca priorizar los aspectos capitales que son la salud y evitar los contagios para tratar de solventar el gran drama cuanto antes. “La de 2008 fue una crisis puramente económica y la actual es una doble crisis. Se trata de una crisis muy problemática y dramática porque somos persones, hay enfermos, fallecidas y después vendrá también una crisis económica que desde mi punto de vista será más delicada y grave que la de 2008. Afectará al empleo, a las empresas y al deporte. Veo que el futuro va a ser muy complicado” y por eso el club apuesta por ir paso a paso y no tomar medidas en falso ni precipitadas.

En este sentido, Miquel Jaume reitera que “la incertidumbre es muy alta y hay que esperar al día a día. Por eso pedimos que no se tomen decisiones precipitadas. Si ahora se tomara la decisión de dar la liga por finalizada sería un error porque si el problema se solventa en mayo, que da tiempo para finalizar la competición, nos daríamos cuenta del grave a error que se ha cometido” y afirma que “los siete partidos que quedan se pueden disputar en cuatro semanas con partidos entre semana. Luego puedes analizar como disputas el playoff. Por eso no hay que tomar decisiones precipitadas y esperar a que va a pasar. Evidentemente si se mantiene el confinamiento hasta julio o agosto ya es otra cosa”.

El dirigente apunta todos los aspectos que se tienen que tener en cuenta a la hora de tomar una decisión tan importante y que deben tenerse en cuenta porque “si se normaliza la situación hay fechas porque hasta septiembre o octubre no comienza la siguiente temporada. Nadie piensa en estos momentos en los socios de los clubes. Nosotros tenemos más de tres mil que han pagado un abono para ver la liga y el playoff y que, en estos momentos, se pueden sentir defraudados porque hemos jugado menos. Por ellos tenemos que hacer todo lo posible para terminar. No pensamos en los patrocinadores, que a nosotros tanto nos apoyan. Los patrocinadores han aportado para que se cubra toda la temporada. Estamos en deuda con ellos. Y los volveremos a necesitar. Y no pensamos en las instituciones y todos los clubes tienen acuerdos y hay que justificarles la subvención o patrocinio que puedas tener. Es obligación cumplir con ellos porque luego pueden recortarlas o dar pie a que en otra temporada sea menor. Hay condicionantes que hay que respetar. Igual que los contratos con los jugadores”.

Uno de los aspectos que ha dejado claro el presidente balear es que el club no ha tomado ni se ha planteado tomar ninguna decisión de someter a la plantilla a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo porque quiere cumplir con sus compromisos si finaliza la temporada ya que los jugadores entrenan en sus casas y se preparan para la competición y el deseo del club es cumplir con los acuerdos adquiridos por respeto a todos ellos y siempre que sea posible. “A la plantilla le hemos comunicado la situación. A día de hoy no hemos hecho ningún ERTE, no nos hemos planteado ninguna modificación de contrato, no hemos pedido ninguna rebaja a los jugadores. Si sigue la competición aunque sea tarde vamos a cumplir con todos los compromisos sin ninguna rebaja porque el futbolista no tiene culpa de lo que está pasando y su intención es entrenar y volver a competir. Hay clubes que al día siguiente de decretar el Estado de Alarma se apuntaron a un ERTE, son decisiones precipitadas pero cada uno en su casa puede hacer lo que quiera”.

Miquel Jaume, que lleva 22 años en el fútbol sala desde la creación del club y que ha seguido en primera persona la evolución del fútbol sala, asegura que “reivindicamos que le fútbol sala de Primera División es un deporte profesional. No podemos aceptar que desde la RFEF se nos ponga en el mismo saco a nivel de tomar decisiones que el fútbol no profesional. Desde hace muchos años se han encargado de fomentar desde la LNFS el desarrollo profesional. Los clubes de Primera División estás profesionalizados, con estructuras profesionales, presupuestos profesionales, con dedicación exclusiva y Seguridad Social, entrenan mañana y tarde y el CSD cuando fichamos a un jugador extracomunitario emite una certificación que declara que es jugador profesional. Todas las condiciones son de deporte profesional” y es por ello que “cualquier decisión que tome la RFEF sobre la conclusión de esta temporada la debe hacer al margen de las que tome para el fútbol aficionado” y reitera que “el fútbol sala de Primera División es profesional”.

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