En la política y en el deporte no pasa nada

Pelea Alaro Collerense
Pelea Alaro Collerense

¿Qué nos pasa?. Es una de las preguntas que la mayoría de ciudadanos se hacen tras ver los acontecimientos que ocurren últimamente en la política y principalmente en el deporte.

Las agresiones en los campos de fútbol entre aficionados, las disputas y las peleas han sido  la tónica habitual. En Alaró durante un encuentro infantil entre el club de fútbol y el Collerense, los padres de los jugadores y algún que otro adolescente se enfrentan entre ellos y en Cataluña este fin de semana más de lo mismo.
Estos hechos que ahora nos sorprenden ya eran habituales en los últimos años, con la particularidad de que al no existir las cámaras de vídeo en los móviles, muchas de ellas quedaban en el ostracismo. Ahora gracias a la tecnología podemos ver quiénes son los responsables de tales comportamientos y quienes los motivan. Durante años se ha señalado que lo peor del deporte era la incidencia de los padres, o por lo menos en algunos de ellos. Todos se creen tener un Messi, un Nadal, un Llull, un Lorenzo, pero no es así. Son simplemente gente joven que quiere practicar deporte para entretenerse y no dedicarse a otra cosa.
Los organismos competentes tienen que tomar cartas en el asunto. No basta con sacar pancartas, hacerse fotografías y demás. Lo que hay que hacer es extirpar tal “cáncer” para que no se reproduzca y la mejor manera es impedir que gente de este tipo se aproxime al deporte y a algunos prohibirles que vuelvan a jugar. La Federación de Futbol de les Illes Balears y su Comité de competición han sido muy benévolos.
Quien la hace, la tiene que pagar y a su vez prohibirle a perpetuidad. Y a quienes les amparan, impedirles la entrada en el campo. De ser así se daría un gran ejemplo de lo que no se puede hacer.

Hoy en día vale todo, no pasa nada en ningún sitio. Lo último en política es ver como denuncia Canal 4 diario, que Valtonyc se presenta en un instituto a dar clases de libertad de expresión. Además los de La CUP invaden una sede de un partido político, ante la mirada sonriente de una diputada catalana.  Por desgracia la política y el deporte se están uniendo de la mano en lo peor: el Libertinaje.

Y es que cada uno hace lo que le pasa por su” bemoles”. Eso sí, ante la pasividad de quienes deberían poner orden.

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