El Palma Futsal muestra una gran imagen en el Palau Blaugrana (3-2)

Los de Vadillo cayeron en el Palau Blaugrana pero las sensaciones del equipo en el segundo partido amistoso de la pretemporada fueron buenas.

El Palma Futsal dejó destellos de lo que puede llegar a ser durante la temporada y algunos errores defensivos mermaron el resultado final del partido. Marlon y Raúl Campos fueron los encargados de anotar para el conjunto balear.

Segundo test de pretemporada en una de las pistas más difíciles de España. El Palma Futsal viajaba a Barcelona tras ganar a ElPozo el pasado sábado y probarse en menos de una semana contra dos equipos punteros de la liga. Los de Vadillo implantaron una intensidad desde el inicio que poco a poco fue bajando prestaciones y penalizando al equipo en el marcador. Aún así, se supo rehacer y terminar el partido luchando por el empate. La progresión del equipo sigue en línea ascendente y desde ya se va a preparar para los próximos compromisos preparatorios de cara a la temporada.

El Palma Futsal arrancaba el encuentro con una declaración de intenciones clara ante uno de los mejores equipos de España. El conjunto de Vadillo entró a la cancha sin ningún tipo de tapujo e instauró una presión alta que dificultó mucho la salida de balón del Barça. Tanto es así, que en los primeros tres minutos de partido, el Palma no dejaba salir al adversario de su campo y aprovechaba los errores que el conjunto blaugrana cometía debido a la intensidad con la que empezó el equipo palmesano. Durante los primeros instantes Nunes y Marlon se acercaron a la meta contraria con tiros desviados, no obstante el primero minutos después tuvo una clara oportunidad de abrir el marcador con un remate de cabeza al palo. A partir de ese momento, el Barça empezó a recuperar terreno, aunque la efectividad de la presión del Palma mantenía a los de Vadillo muy cerca del peligro y la portería defendida por Dídac. El Barça se acercaba a la portería de Fabio en ocasiones puntuales y con destellos individuales de calidad mediante un Ferrao que mandó un balón al palo. El equipo de la ciudad condal avisó y en la siguiente aproximación, Ferrao no perdonó y tras girarse consiguió batir la portería del Palma en el minuto nueve. El gol blaugrana hizo crecerse a los de Carmona y el conjunto balear se vio sometido a ataques del Barça. En uno de ellos, el equipo culé logró sacar una falta peligrosa que, de los pies de Aicardo, materializó y puso el 2-0 en el electrónico del Palau en el minuto diez. Los de Vadillo, por momentos, se veían superados por un equipo que en un par de semanas disputará la Final Four Futsal Champions League. Con el paso de los minutos el Palma consiguió establecer una igualdad en el juego y luchar en posesión frente al rival. Empezó a crear peligro y en un acercamiento provocó un córner que terminaría siendo el primer gol del Marlon con la camiseta pistacho. Hamza efectuó un corner y el brasileño logró anotar el gol en el minuto quince. El equipo balear subió el ritmo y, con Vilela como gran exponente en ataque, terminó la primera mitad cerca de la portería contraria.

La segunda parte empezó con la misma intensidad con la que terminó la primera. Un Palma Futsal valiente y aguerrido presionando alto a uno de los grandes exponentes del fútbol sala español. Los baleares crearon cierto peligro con jugadas de Marlon o Raúl Campos, aunque la presencia en campo contrario fue constante. Aún así, la igualdad sobre el parqué del Palau Blaugrana era evidente entre dos conjuntos punteros de la liga. Con llegadas de uno y de otros, fue Daniel en el minuto veinticinco el que consiguió afinar la puntería y aumentar distancias en el marcador. La intensidad del encuentro seguía creciendo a medida que iban pasando los minutos y, a pesar de que era un amistoso, los jugadores no jugaban como tal.

El Palma Futsal había viajado hasta Barcelona y no iban a dar el partido por perdido. Se hizo amo y señor de la posesión, pero no encontraba los entresijos de la defensa blaugrana. A falta de cinco minutos, Vadillo decidió sacar a Allan como portero-jugador y fue ahí cuando los mallorquines empezaron a ver portería contraria. En el minuto treinta y siete, Raúl Campos recibió en banda, desbordó y consiguió marcar un auténtico golazo. Palma recortaba distancias y, a falta de tres minutos, estaba más vivo que nunca. Seguía con aproximaciones claras y con cierto nerviosismo, pero finalmente no logró el empate y se marchó a la isla con una sensación agridulce al haber plantado cara a uno de los mejores equipos de España pero sin conseguir recompensa final.

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