El K4 olímpico español sale del confinamiento “tocado” pero “motivado”

Marcus Cooper plata con el K4 500
Marcus Cooper plata con el K4 500

El equipo español de K4, subcampeones mundiales y una de las grandes bazas para los pospuestos Juegos Olímpicos de Tokio, ha salido “tocado” pero “motivado” del confinamiento por el coronavirus, pero ya trabajan juntos, en Asturias, para recuperar la forma en un plazo de unas 24 semanas.

El K4 español, integrado por los palistas Saúl Craviotto, Carlos Arévalo, Marcus Cooper Walz y Rodrigo Germade, trata de recuperarse “física y psicológicamente” en Trasona junto a su entrenador, Miguel García.

“No sabemos cómo van a reaccionar tras haber estado 7 semanas trabajando en un simulador”, comentó García, que cree que necesitarán alrededor de 24 semanas para acometer una competición de primer nivel.

“No es cierto que salgamos más fuertes de esta pandemia, salimos tocados. Lo que no me cabe duda es que esta situación pasada nos motivará para crecer en el futuro. Salimos de una situación novedosa, incómoda, dura y de incertidumbre, ahora hay que armar el castillo desde la base con tranquilidad”, pidió.

Con la llegada del balear Marcus Cooper Walz al Principado, el K4 que ha logrado la clasificación para la próxima cita olímpica ya se entrena al completo en Trasona, si bien Miguel García anuncia que “hace falta tiempo” para que sus palistas recobren el nivel que tenían.

El catalán Saúl Craviotto comentó que el confinamiento lo vivió “bastante bien” dentro de la incertidumbre y las preocupaciones. “He pasado mucho tiempo con mis hijas, por sacar algo positivo de todo esto, y he podido entrenar más o menos, aunque evidentemente como el resto de españoles deseando salir a la calle y volver a la rutina”, señaló.

“Estamos a la espera de ver si se confirma que tenemos un Mundial a mediados de septiembre, pero está todo muy verde. Tienen que confirmar el 80 por ciento de las federaciones nacionales. Lo vemos un poco negro pero esperamos que finalmente se pueda y así tener ese objetivo para mantener la motivación este año”, opinó.

El gallego Carlos Arévalo tiene “ilusión” por volver a entrenar junto a sus compañeros. “Llevábamos tiempo separados y lo mejor que podíamos hacer es volver a entrenar, peleando por el mismo objetivo y dándonos caña”, comentó.

Por su parte, el balear Marcus Cooper Walz expresó sus ganas de volver a estar en el agua. “Se ha hecho esperar este momento, en casa hemos hecho lo que hemos podido. Estaba ansioso por poder salir, ha sido cuestión de paciencia, creo que poco a poco iré recuperando la forma. Por fin, los cuatro volvemos a estar juntos y se va a notar la mejora del entrenamiento colectivo”, aseguró.

El gallego Rodrigo Germade calificó de “durillo” el confinamiento. “Volver a estar juntos los cuatro es retomar la rutina y el trabajo que habíamos dejamos antes de meternos en casa. Ahora, poco a poco tenemos que ir preparándonos a la espera de ver si sale alguna competición y saber qué objetivo nos marcamos”, auguró.

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