Dos zurdos para no errar otra vez

Después de enterarnos la semana pasada, por la auditoria, del estado de cuentas y el saldo en la caja del Mallorca SAD, no me llama mucho la atención que se haya cerrado el plazo de fichajes de invierno, con tan sólo tres incorporaciones, las de Saúl, Sasa y Angeliño, y todos cedidos. Es decir, sin pagar un solo euro de traspaso por ellos. Dicen que uno de ellos cobrará 150 mil euros.

Y qué esperábamos de una SAD que cierra las temporadas con más de 8 millones de deudas, y ya tiene previstos para la actual 4 que, al acabar el ejercicio, podrían superar los seis. O que ficha por algo más de un millón de euros, y paga comisiones por más de medio millón. Cuentan, que ahora les habían ofrecido un delantero de bastantes garantías goleadoras por 400.000 euros pero que había una comisión de 100.000. Un total de 500.000 por sólo 5 meses de trabajo y no lo han podido fichar.
Los dirigentes del Mallorca no han podido o no han sabido rebajar la nómina de las fichas altas de la plantilla (las que todos conocemos) para así tener margen económico de maniobra y poder fichar. Esto, unido a que no hay dinero en caja, o si lo hay, no se puede tocar, ha significado que sin apenas parné para fichar, Maheta (el económico) y Recio (el deportivo), no han sabido nadar y desenvolverse con soltura y garantías, en las aguas turbulentas del fútbol en épocas de fichajes (tanto en verano como en invierno). Cosa que si han sabido hacer la mayoría de los 20 equipos restantes de la categoría que han fichado en este periodo. Por eso la anécdota de incorporar a dos laterales izquierdos, además de un centrocampista, que vienen cedidos, para que se vayan curtiendo en el once mallorquinista y luego triunfen o no, en sus clubes de origen pero no en el Mallorca. Es el mismo caso de Damiá Sabater, que se fogueará y cogerá experiencia en el Lugo, en vez de en el plantel que ahora dirige Olaizola. Y eso que “cuidamos y queremos a la cantera”. Igual de bien o igual de mal en ambos casos.

El pasado año por estas fechas, un Maheta Molango recién aterrizado en el Real Mallorca, fichó a bombo y platillo a seis atacantes de distintas posiciones en el campo. Pago cláusulas de rescisión y firmó algunos contratos elevados para la economía actual y que se ha demostrado que han resultado onerosos para el club por su escaso o casi nulo rendimiento deportivo. Y menos mal que algunos ya no están. ¡Ahora ficha a dos defensas zurdos para no errar otra vez! Y añade a un centrocampista. ¿Aplausos?

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