Caso Sastre: a ciegas

Hay muchos valientes que se aventuran a condenar a Maheta Molango por la situación con Joan Sastre. O que condenan al jugador por las pretensiones que supuestamente exige al club, o las aspiraciones que dicen que podría tener. Es muy difícil hacerlo con conocimiento de causa.

Nada de todas esas suposiciones son más que eso, suposiciones. Realmente absolutamente nadie, excepto los protagonistas, sabe cuál es la situación de esas negociaciones.

Por una parte se tienen que tener en cuenta varias cosas. Primero, el CEO es un empleado de los que pagan, es decir, de Robert Sarver y compañía que deciden cuánto dinero se puede destinar a cada elemento del club. Por lo que si el problema se encuentra en la negociación del club, tal vez no todo se centra en la decisión de Maheta, o sí, no tengo ni idea, nada es descartable.

En cambio, también he oído a los que para defender la postura de Sastre dicen que “nunca ha dicho que no quiera renovar”; es cierto, no lo ha dicho nunca. Pero también es cierto que de cara a esta situación tampoco ha dicho que sí que quiera renovar. Aquí, obviamente se encuentra el quid de la cuestión. ¿Qué pide Sastre? ¿Quiere quedarse?¿Tiene otras ofertas mejores, o solo está presionando para tener mejor contrato?

Incluso se habla de otro tipo de conspiraciones de que el club maneja las negociaciones en dirección más allá de lo éticamente correcto, exigiendo que se abandonen representantes no afines a él. Este rumor surgió por unas críticas del exrepresentante de Aleix Febas, Dani García Lara, que se quejó del Mallorca tras ser despedido por Febas. Aquí la incertidumbre es aún mayor. Me resulta muy difícil creer que se haga este tipo de prácticas, son bastante innecesarias en todos los aspectos. Además, el señor Lara ha perdido dinero con el despido de Febas, es normal que busque culpables, falta saber si realmente el Mallorca lo es, o no lo es.

En definitiva, ponerse de un lado u otro en el caso Sastre es muy difícil, es cómo si intentamos pasar un puente sin barandilla a ciegas, posiblemente nos caeremos.

Dejar respuesta